jueves, 16 de abril de 2015

MARCO TEÓRICO.



Bullying o violencia escolar.
El acoso escolar o bullying es una forma de violencia escolar consistente en el abuso reiterado durante un tiempo, por parte de uno o varios estudiantes hacia otro(s) alumno(s), con la intención de hacer daño físico o psicológico. Aunque con frecuencia los medios masivos de comunicación y expertos usen como sinónimos los términos violencia escolar y acoso escolar/bullying, se trata de dos fenómenos distintos (SanMartín, 2006; Trianes Torres, 2000).
La violencia escolar engloba todas aquellas acciones y conductas negativas realizadas por cualquier tipo de actor en el entorno escolar y en sus alrededores, incluyendo peleas entre alumnos, pandillerismo, comportamientos antisociales, o vandalismo, entre otros. El acoso escolar se produce exclusivamente entre pares, es decir, entre alumnos/as, siendo una de las múltiples expresiones de violencia en el ámbito escolar. La primera persona en estudiar la problemática de la violencia sistemática entre pares en el ámbito escolar fue Dan Olweus (1978), quien acuñó el término bullying, que significa intimidar, maltratar o amedrentar. El acoso escolar o bullying es una problemática relevante, pues es un reflejo de intolerancia, discriminación, rechazo y ejercicio de poder entre los estudiantes.
El término bullying es un anglicismo que no tiene una traducción fiel al español (Ortega Ruiz et al., 2001). La mayoría de los expertos lo utilizan para nombrar el acoso y la intimidación entre pares. En los países de habla hispana se ha traducido como acoso escolar, maltrato o intimidación entre alumnado y violencia entre pares. En México, a diferencia de otras formas de violencia interpersonal, el acoso escolar no ha recibido el mismo nivel de atención por parte de los poderes públicos y de la academia. Con una existencia probablemente tan amplia como las propias instituciones educativas, es un fenómeno complejo que, con frecuencia, pasa inadvertido por estudiantes, maestros, padres de familia y directivos, ya que tiende a considerarse como algo cotidiano y, por lo tanto, natural. Estos suelen conceptualizar el acoso escolar como algo “normal” e intrínseco a la propia experiencia de “ir a la escuela”, que emerge en las etapas difíciles del desarrollo de los/as menores, como puede ser la adolescencia. (Santoyo-Frías, 2014)

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